Un día como todos los demás caperucita roja alisto su maleta para ir a la escuela muy contenta y muy oronda salió de la casa antes de irse le dio un beso a su madre y le bendijo luego tomo una trocha caperucita siempre llevaba algo más de onces ya que tenía una amiga muy pobre que nunca podía costear sus onces caperucita roja era de muy buen corazón y aunque rica no era demasiado orgullosa y le gustaba jugar con los demás niños del bosque.
Esa mañana caperucita iba muy feliz pues le llevaba a su mejor amiga unas tartas y jugos que no solo disfrutaría ella si no también la pobre madre enferma, caperucita iba cantando entre salto y salto le cantaba a las aves a los pajaritos a los conejos y a todos los demás animales que se encontró en el camino, entonces de un momento y sin más ni más pum!
- ¡Lobo! Grito la niña.
El lobo se saboreo malévolo
- Hola caperucita morada
- ¿morada?
- Si morada, ¿que llevas en esa mochila?
- ¿acaso has perdido la razón, lobo?
- No lo creo, quilla me has hecho perder tiempo suficiente dame tu mochila y sigue tu camino
- Lobo pero ¿eres tonto o qué? Mi capa es roja
- ¿roja? Yo la veo morada Ahh ¿crees que me he quedado colgao?
- O es eso o ores daltónico
- Será mejor que vaya al oculista
Lobo entonces se fue al oculista mientras caperucita siguió su camino a la escuela al llegar le conto la anécdota a sus compañeras y se quedaron anonadadas, esa misma tarde le confirmaron que era daltónico desde entonces no molesta a caperucita porque le ayudo a resolver el problema y caperucita al ver la necesidad del lobo le regalo Pie de limón todos los días de su escuela hasta el siguiente verano. Fin
Paola Lara Garcia
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